No se por qué y es posible que sea una apreciación meramente personal, pero siempre me ha ocurrido que cuando veo unos pétalos caidos en las flores mirando hacía abajo, me ha recordado a las orejas que ponen los conejos cuando están asustados. No paro de ver cabezas de conejos con las orejas “gachas” mientras estoy tirado por los suelos haciendo mantos de flores en primavera.








