Los fotógrafos nos pasamos la vida buscando una imagen, unas veces puede ser muy compleja, otra nos sorprende detrás de cualquier esquina o valle, y la mayoría surge después un amplio trabajo de observación y localización.
Después de muchos dias observando y fotografiando este posadero de cormoranes, fueron las ramas, sus reflejos, el agua como un plato, una luz maravillosa y los cormoranes posando, lo que hizo que lo que aparentemente era simple se convirtiera en bello.
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Como bien dices Guido el secreto de una buena fotografía está en su sencillez. Encontrarla es precisamente lo que no es “sencillo”. Enhorabuena!!!
Que Bonita, parece un mar de nubes, un paisaje flotante, puedo ver varios paisajen en esa sencillez, enhorabuena Guido